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Aunque la presencia de la tecnología española es todavía escasa en EEUU en comparación con nuestros principales competidores, existen nichos de mercado que pueden favorecer un importante avance de la exportación de nuestra tecnología.

Así lo señala Enrique Alejo, consejero económico y comercial de la Embajada de España en Chicago: “España ha desarrollado una gran capacidad de integración en la gestión de servicios de alto contenido tecnológico, como son las fuentes alternativas de energía o la gestión de infraestructuras y servicios públicos de transporte, así como en lo relacionado con la gestión del medio ambiente”.

De hecho, en algunos sectores las compañías españolas ya comienzan a desempeñar papeles de auténticos protagonistas.

EEUU lleva tiempo al margen de sectores como el de las energías renovables o el de la gestión de infraestructuras. Pero las circunstancias obligan también en este país, y en los últimos años ambos sectores están en alza:

  • El uno, porque la extremada dependencia del petróleo ha obligado a las autoridades estadounidenses a apostar por fuentes de energía alternativas.
  • Y el otro, porque el país del dólar comienza a despertar ahora a una forma de financiación mediante concesiones

Con el viento a favor
Según el último índice de Ernst & Young, EEUU se sitúa como el segundo mercado más atractivo para invertir en energías renovables, sólo por detrás de España. Ante este panorama, las empresas de nuestro país no han dudado en tomar posiciones:

  • Iberdrola anunciaba a principios de año su entrada en el mercado eólico estadounidense con la adquisición del 100% de la compañía Community Energy (CEI).
  • Y el fabricante de aerogeneradores Ecotècnia proclamaba recientemente su intención de apostar por el mercado estadounidense.

Para Keith Hays, director de investigación de Emerging Energy Research, una firma de consultoría especializada en energías renovables, “el mercado eólico crecerá en EEUU en torno a los 3.000 o 4.000 MW anuales, y ante ese panorama las empresas españolas tienen una posición cada vez más competitiva”.

Aunque a finales de 2007 podría haber ya más de 15.000 MW de capacidad instalada, la clave de este mercado es la prolongación de los incentivos fiscales, Production Tax Credit, (PTC), por ahora vigentes hasta el 31 de diciembre de 2007 y que han atraído a importantes inversores privados y fondos de capital riesgo.

Sin embargo, la Administración estadounidense quiere también una mayor implicación por parte de la industria privada. Así, Alexander Karsner, secretario de Energías Renovables en el Departamento de Energía de EEUU, subrayaba recientemente la necesidad de que “sean las propias empresas las que lideren este crecimiento y redefinan y actualicen su relación con el Gobierno para hacer su ayuda más eficiente”.

Entre otros problemas, EEUU se enfrenta a una excesiva demanda de turbinas eólicas. Keith Hays, quien analiza la situación actual del mercado y las posibilidades de las empresas españolas, señala que “el mercado estadounidense está en una fase de gran movimiento, y se espera un flujo continuo de transacciones este año. Grandes promotores como Airtricity, Horizon o Invenergy buscarán adquisiciones, aprovechándose de la falta de turbinas para varios proyectos de promotores pequeños. Para los españoles, existe la oportunidad de entrada en el mercado, pero tendrá que ser con un suministro de turbinas asegurado, y probablemente mediante la adquisición de una empresa local ya que el PTC caduca en 2007 y los parques tendrán que estar listos”.

Otra de las claves del sector es la competencia con el gas natural. La industria de energía eólica podría sufrir un severo revés si comienzan a bajar los precios del gas, por lo que es necesario mantener tanto la competitividad en costes como los estándares de calidad.

Sin embargo, la energía eólica juega con una ligera ventaja, ya que hasta 20 estados y Washington DC han aprobado lo que se conoce como Renewable Portfolio Standard, (RPS), que exige que un porcentaje de la electricidad que se consume en el estado provenga de fuentes de energía alternativas.

Presencia española

  • Una de las compañías españolas líderes del sector es Gamesa Eólica. EEUU, donde prevé invertir 500 millones de dólares en la construcción de nuevos parques eólicos, es uno de sus mercados prioritarios. Pedro Targhetta, directivo de la filial estadounidense, Gamesa Energy USA, lo tiene claro: “EEUU va a ser sin duda el mercado número uno, por crecimiento, por demanda y por sofisticación en la financiación de proyectos”.
  • También Acciona Energía ha comenzado a situar a EEUU entre sus mercados prioritarios. La compañía ha abierto sus nuevas oficinas en Chicago y actualmente se encuentra en fase de expansión. Así lo señalan desde el departamento de Comunicación: “Acciona Energía tiene proyectos eólicos en desarrollo en este mercado que rondan el millar de MW. El país va a desarrollar de forma destacada las energías renovables y Acciona debe estar presente”.

Aunque por el momento las energías renovables sólo suponen un 6% del total de consumo energético en EEUU, el rápido crecimiento del mercado es un hecho significativo. Además, la presentación por parte de George Bush de la Iniciativa de Energía Avanzada con vistas a los presupuestos de 2007 supondrá un incremento de un 22% en fondos para investigar fuentes de energía renovables. En concreto, la iniciativa prevé destinar 44 millones de dólares a proyectos de energía eólica.

Infraestructuras en movimiento
Según la Asociación Estadounidense de Ingenieros Civiles, ASCE, un tercio de las carreteras y de los puentes estadounidenses están en mal estado. La agencia de calificación y análisis Standard & Poor’s calcula que hay que invertir anualmente unos 92.000 millones de dólares para impedir que la infraestructura siga deteriorándose, y unos 126.000 millones para mejorarla.

Las autoridades federales y las de cada estado afrontan actualmente el desafío de encontrar fondos necesarios para financiar tanto la mejora como la construcción de nuevas infraestructuras. En EEUU, las autopistas son financiadas por los impuestos sobre la gasolina y el Gobierno federal no los ha subido en más de 20 años.

Los analistas explican que la forma de superar esto es fomentar la inversión privada. Para ello se han creado comisiones públicas que, junto con consultores externos, han desarrollado la legislación necesaria para hacer los proyectos de participación público-privada (PPP) más flexibles y, de esta forma, más atractivos para la inversión privada:

  • La propuesta de ley sobre el transporte terrestre, que el presidente Bush ratificara en agosto de 2005, ha proporcionado varias herramientas para permitir y animar el desarrollo de los PPP.
  • Además, el Gobierno estadounidense ha propuesto, de cara a los presupuestos de 2007, un programa piloto de 100 millones de dólares para probar distintas alternativas a los impuestos sobre hidrocarburos en cinco estados.

La combinación de estos factores ha abierto las puertas a nuevas y mayores autopistas de peaje, terreno dominado principalmente por una compañía española: Cintra.

Para gestionar este tipo de proyectos es necesaria experiencia, algo de lo que disponen sin ninguna duda las empresas españolas, además de una decidida apuesta por parte de instituciones financieras, algo que en EEUU, a diferencia de España, todavía no se ha producido.

Según Trent Vichie, vicepresidente de Macquaire Securities USA, “lo más importante en este sector es entender el funcionamiento y las características de unos activos peculiares y, en este sentido, la competencia real por parte de las compañías financieras estadounidenses está todavía muy lejos. Lo que realmente marca la diferencia es entender cómo funciona la gestión de concesiones, incluyendo cómo valorar los riesgos asociados y cómo estructurar un acuerdo”.

En este sentido, las compañías españolas van muchos años por delante de sus potenciales competidores estadounidenses.

La clave de su éxito la explica José Antonio Herce, socio-director de economía de Analistas Financieros Internacionales: “Las compañías españolas son capaces de ofrecer a las administraciones locales, regionales o estatales un sofisticado paquete con todo incluido para la financiación, construcción y gestión de infraestructuras”.

¿Cómo se accede al mercado estadounidense?
La forma más clara de acceso al mercado en este sector es mediante la compra o asociación con una empresa local. La mayoría de los estados autorizan a la entidad responsable a solicitar propuestas para el desarrollo de proyectos PPP. Una vez preseleccionadas las empresas cualificadas para el desarrollo del proyecto, los contratos se adjudican basándose en la obtención del mejor precio teniendo en cuenta los beneficios a corto y largo plazo.

Otra opción es, tal y como señala William Reinhardt, editor de Public Works Financing, publicación de referencia en el sector, la de solicitar la participación privada en proyectos que están en las primeras fases de desarrollo, pero esto depende “de la cantidad de fondos que la empresa esté dispuesta a adelantar y del riesgo que quiera correr en las fases de ingeniería preliminares”. A cambio, explica, “la empresa se asegura la negociación en exclusiva de los derechos finales de construcción y operación”.

La irrupción de las grandes compañías españolas constituye una oportunidad inmejorable para arrastrar a otras firmas españolas que comercializan productos y servicios asociados a la gestión de
infraestructuras.

Las firmas españolas especializadas en tecnologías de la información para el transporte tienen una magnífica oportunidad para lanzarse al mercado estadounidense. La ocasión sin duda invita a ello.

(En la versión en papel de El Exportador se ofrece información sobre la imagen de España en EEUU y estadísticas sobre el sector eólico y el de infraestructuras de transporte en el país.)