| Las empresas vascas elegirán a sus representantes en las Cámaras de Comercio |
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| Autor/Fuente: El Correo Digital | |
| 12.02.2006 | |
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Las empresas vascas elegirán a finales de este mes a sus representantes en unas corporaciones a las que pertenecen por obligación. Los esfuerzos del poder político por controlar las cámaras de comercio y también el hecho de que son un 'club' al que los socios no han acudido por voluntad propia, sino por obligación, han colocado a estas instituciones en un difícil punto de su historia.
A medio camino entre renovarse y convertirse en auténticas empresas de servicios o morir languideciendo y añorando un pasado de esplendor y boato que ya no volverá. En la última semana de febrero, cerca de 158.000 empresas y profesionales autónomos del País Vasco elegirán a sus representantes en estos organismos para un mandato de cuatro años.
El desarrollo del comercio exterior ha sido el principal objetivo de las cámaras. La formación se ha revelado en la última década como una alternativa 'aceptable' para buscar nuevas razones de ser y también fuentes adicionales de ingresos.
Todas las empresas y profesionales que están dados de alta en el Impuesto de Actividades Económicas pertenecen de forma obligatoria a estas corporaciones, a las que también deben aportar cada año una cantidad de dinero que varía en función de los beneficios que hayan obtenido. «En la práctica -apunta Félix Iraola, secretario general de la Cámara guipuzcoana- este mecanismo supone una fórmula de redistribución interna de recursos entre las empresas. Las más grandes son las que más dinero aportan, pero sin embargo son las que menos necesidad tienen de los servicios que prestamos porque normalmente cuentan con sus propias estructuras de actuación en el exterior, etc. Sin embargo,las pequeñas y medianas, cuya aportación económica es mucho más reducida, son las que más apoyo demandan. Y éste es un esquema que tiene sentido mantener».
La presencia estable en el exterior ha sido para las cámaras vascas un elemento de discusión; en este caso, con el Gobierno vasco. Desde el Departamento de Industria se ha entendido en algunas ocasiones que estaba produciendo una duplicidad de esfuerzos y que era necesaria una mayor coordinación. En estos momentos, la Cámara de Guipúzcoa -que es la que ha desarrollado con mayor vocación la estrategia de abrir oficinas de representación en el exterior- mantiene un proceso de conversaciones con el departamento, a través de la Spri, para intentar desarrollar una acción coordinada. «Creemos que es bueno sumar los esfuerzos -apunta Iraola-, pero tenemos claro que debemos estar allí donde las empresas necesitan nuestra ayuda, bien de forma física o a través de Internet. Una opción que ha comenzado a ofrecer muchísimas posibilidades de apoyo a las empresas para su relación con el mercado exterior».
Fuente: El Correo Digital |
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| Última modificación ( 12.02.2006 ) |
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