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El gobierno de EE.UU., de la mano de fuerzas políticas a favor del libre comercio, iniciará mañana una campaña de persuasión para que el Congreso ratifique los Tratados de Libre Comercio (TLC) con Perú, Panamá, Colombia y Corea del Sur.
La campaña a favor de la agenda comercial de Estados Unidos incluye una concentración mañana en el Senado, discursos y una gira del secretario de Comercio, Carlos Gutiérrez, junto con legisladores demócratas y republicanos por Panamá, Perú, y Colombia, en ese orden, entre el 12 y 15 de septiembre próximos.
De esta forma, la administración del presidente George W. Bush, que ha apostado por la liberalización comercial como antídoto a la pobreza y el subdesarrollo en la región, quiere contrarrestar lo que considera como una ola proteccionista en los corredores del Legislativo.
Tal como lo hizo durante el debate y votación del Tratado de Libre Comercio con Centroamérica y República Dominicana (CAFTA-DR), la Casa Blanca retoma el argumento de que los TLC no sólo tienen sentido sino que son clave para la prosperidad y seguridad en la región.
Ese es el mensaje que llevarán mañana al edificio Dirksen del Senado de Estados Unidos Gutiérrez, el secretario de Agricultura, Mike Johanns, la representante de Comercio Exterior, Susan Schwab, y líderes de los sectores empresarial y agropecuario del país.
La concentración del lunes fue organizada por el senador Charles Grassley, el republicano de mayor rango en el Comité de Finanzas del Senado y principal movilizador del CAFTA-DR.
Grassley, republicano por Iowa (un estado con fuertes intereses agrícolas), quiere que el Congreso, bajo dominio demócrata, ratifique los TLC en las semanas que restan de esta sesión legislativa.
Pero eso constituye una tarea ingente para el Legislativo, donde la guerra en Irak y la creciente frustración por el déficit comercial con China, se perfilan como los principales obstáculos para la votación de los pactos bilaterales.
Algunos legisladores demócratas y grupos afines consideran que el déficit comercial con China y la pérdida de millones de empleos en el sector manufacturero de Estados Unidos, por ejemplo, son un reflejo de la fallida política comercial de Bush. Fuente: EFE via Yahoo
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