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En un análisis sobre la transformación empresarial de España en la última década, la OCDE señala que tras la internacionalización de las compañías españolas y la prosperidad económica alcanzada, el siguiente paso es consolidar el país como centro internacional de negocios entre Latinoamérica y el resto del mundo, atrayendo a España las sedes de las principales multinacionales.
En los últimos diez años las empresas españolas han pasado de jugar en la liga doméstica a tener un papel relevante en el ámbito internacional y han dado un paso de gigante en la globalización de sus negocios. Un proceso que la mayoría de las empresas de origen español inició en Latinoamérica para abordar posteriormente otros mercados como Europa, norte de África o China.
La vitalidad de las multinacionales españolas llama la atención. Hace poco más de 10 años, las empresas españolas estaban centradas en el mercado doméstico y carecían de proyección y notoriedad internacional. Sin embargo, en poco menos de una década, todo un récord de velocidad, las compañías españolas cambiaron de tamaño, emprendiendo una espectacular internacionalización. Hoy, media docena de ellas se alza en los primeros puestos internacionales.
A esta internacionalización ha correspondido también un éxito empresarial más discreto pero igualmente llamativo: la de los empresarios made in Spain, que se convirtieron en una marca registrada de calidad para otras multinacionales, europeas e incluso estadounidenses.
Según un estudio elaborado por el Centro de Desarrollo de la OCDE sobre la "Transformación empresarial de España", firmado por Javier Santiso, Economista Jefe del centro, las principales ciudades españolas están entre las más atractivas para localizar sedes de multinacionales en Europa: Barcelona ocupa la quinta posición entre las ciudades europeas más atractivas, por delante de Amsterdam, Zúrich o Milán; Madrid está en el puesto número siete cuando, en 1990, apenas lograba el diecisiete.
=>Acceso al estudio de la OCDE
Fuente: ICEX
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